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Los Concilios Ecuménicos

 
         La primera comunidad Cristiana fue fundada en Antioquia por Bernabé (de la tribu de Leví) colaborador de Pablo de Tarso.
Esta comunidad estaba compuesta casi en su totalidad por griegos, hombres completamente desvinculados del judaísmo.
Cuando se celebra el encuentro de esta comunidad en Jerusalén hacia el año 48, lleva ya más de diez años de existencia en Antioquia
donde, por primera vez, los discípulos recibieron el nombre de cristianos (Hechos 11,26).
Año 48.- De Jerusalén.
         El concilio de Jerusalén fue la primera reunión en el cristianismo primitivo para diferenciar "La Iglesia de Antioquia de la de Jerusalén", esta reunión llamó a considerar la aplicación de la Ley mosaica, "Pacto de Abraham", a la nueva comunidad.
La decisión del Consejo, llamado el Decreto Apostólico, fue que la mayoría de la ley mosaica, incluyendo el requisito de
la circuncisión de los varones, no era obligatorio para los gentiles conversos, con el fin de facilitar a los predicadores judeocristianos
para inducir a las perspectivas de los gentiles a unirse al movimiento cristiano.
El Decreto fue uno de los primeros actos que diferenció a la Iglesia católica de sus raíces judías.
 
1º.- Año 325.- De Nicea (Iznik en la provincia de Bursa de Turquía)
        Arrio, que negaba la divinidad de Jesucristo tras formarse en Antioquía, difunde sus ideas en Alejandría, dónde en el 320
Alejandro obispo de Alejandría, convoca un sínodo que reúne más de cien obispos de Egipto y Libia, y en él se excomulga a Arrio y  
a sus partidarios, ya numerosos.
No obstante, la herejía continúa expandiéndose, llegando a desarrollarse una crisis de tan grandes proporciones, que el Emperador
Constantino el Grande se vio forzado a intervenir para encontrar una solución.
Convoca el Concilio de Nicea el 20 de mayo del 325, bajo la guía de San Atanasio diácono de Alejandría , donde se logró una
definición ortodoxa de la fe.
En el Concilio se separó la celebración de la Pascua judía de la cristiana, quitando a esta los elementos hebreos. Sin embargo dejaron
el carácter móvil de la fiesta recordando que Cristo resucitó en la Pascua hebrea. Los primeros cristianos, que eran judíos, celebraban
la Pascua de Resurrección a la par cronológica que la Pascua judía.
Definió la consubstancialidad del Verbo, redactando el Credo;  “”Creemos en un solo Dios Padre omnipotente... y en un solo Señor Jesucristo Hijo de Dios, nacido unigénito del Padre, es decir, de la sustancia del Padre, Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de
Dios verdadero, engendrado, no hecho, consustancial al Padre...””
 

2º.- Año 381.- De Constantinopla.

        Macedonio, patriarca de Constantinopla, admitía la divinidad del Verbo pero la negaba en el Espíritu Santo; decía que era una
criatura de Dios, una especie de superministro de todas las gracias.
Nestorio, patriarca de Constantinopla, negó la unión del Verbo Divino con la humanidad en unidad de persona; afirmó que Jesús era
un puro hombre en quien habitaba el Hijo del Eterno Padre, y si Jesús no era Dios tampoco María podía ser Madre de Dios.
También fue condenada la doctrina de Pelagio y Celestino que negaban la transmisión del pecado de Adán a su descendencia y
defendían la bondad, puramente humana para hacer el bien sin el concurso del auxilio divino.
El Concilio se reúne durante el pontificado del Papa San Dámaso y el Emperador Teodosio el Grande, y proclama:
"El Espíritu Santo es verdadero Dios, como el Hijo y el Padre".
 
Año 397.- I Concilio de Toledo.
        Durante la dominación romana en España, lo convocan los emperadores Arcadio y Honorio. No eclesiástico, no visigodo.
Se aprobaron 20 cánones.- Canon XVIII. Si la viuda del sacerdote o del levita se volviere a casar, sólo recibirá la comunión al fin de 
su vida.
Si alguna viuda de un obispo o de un presbítero o de un diácono tomare marido, ningún clérigo, ninguna religiosa volverá a comer con
ella, ni comulgará nunca, sino solamente a la hora de la muerte será auxiliada con los sacramentos.
 
3º.- Año 431.-De Éfeso.- (Antigua ciudad a orillas del Mar Egeo en Turquía)
        Convocado por el Papa San Celestino I y presidido por el Patriarca Cirilo de Alejandría, este Concilio condenó la herejía
cristológica y mariológica de Nestorio y proclamó la maternidad divina de María.
El símbolo de Éfeso precisa que las dos  naturalezas, humana y divina de Cristo, están unidas sin confusión y por lo tanto:
María es verdaderamente “Madre de Dios”.
 
4º.- Año 451.- De Calcedonia.- (Ciudad del antiguo Reino de Bitinia en Asia Menor "Turquía")
         Dióscoro, patriarca de Alejandría y el abad Eutiques sostenían la opinión de una sola naturaleza en Cristo, una especie de 
fusión de las dos naturalezas o más bien de absorción de la naturaleza humana por la divina. Esta herejía vino a llamarse
(Monofisismo),
Bajo la autoridad del Papa San León I el Magno, este Concilio condenó el monofisismo que solo reconoce en Cristo la naturaleza
divina y dicta que "Las dos naturalezas en Cristo están unidas, no confundidas, ni mudadas, ni alteradas de ninguna manera.
 
Año 527.- II Concilio de Toledo.- Lo convoca el Rey Amalarico.
        Fue un concilio de los obispos del reino visigodo de Toledo, celebrado el 17 de mayo.
Estuvo presidido por el obispo de Toledo Montano, y asistieron también Pancario, Canonio, Paulo y Domiciano, cuyas sedes
episcopales se ignoran, y Marciano, que se encontraba en Toledo desterrado por causas de fe.

Fueron acordados cinco cánones relativos a cuestiones de disciplina eclesiástica: "...... a los clérigos la prohibición de cambiar de

de iglesia, cohabitar con mujeres extrañas o contraer matrimonio con mujeres de la familia".
 

5º.- Año 553.- II De Constantinopla.- Reunido por el emperador Justiniano.

        Lo reunió por ausencia del papa Vigilio.
Condenó los escritos de Teodoro de Mopsuestia y de Teodoro de Ciro contra San Cirilo y el Concilio de Efeso.
Se convocó para solucionar discrepancias y atraer a los descarriados monofisitas de los cuales se formaron muchas fracciones.
Al tomar fuerza esta opinión y entrar en la polémica grandes personajes de la época, obligó a su convocatoria.
En Cristo hay dos voluntades, como hay dos naturalezas, aunque sea una sola la Persona, que es la del Verbo.
 
Año 589.- III Concilio de Toledo.- Lo convoca el Rey Recaredo.
        Comenzó el 7 de abril y en el cual quedó sellada la unidad espiritual y territorial del Reino Visigodo de España, que dejó
oficialmente de ser arriano y se convirtieron al Catolicismo que era la religión que profesaban los hispano romanos.
El rey Recaredo hizo profesión de fe católica y anatematizó a Arrio y sus doctrinas; se atribuyó la conversión del pueblo godo y

suevo al catolicismo. Varios obispos arrianos abjuraron de su herejía.

Los reyes sucesores fueron los protectores de la nueva religión oficial. Este concilio sería considerado en época contemporánea
como el inicio de la unidad católica de España e incluso se llegaría a identificar con el nacimiento de la nación española.
 
Año 633.- IV Concilio de Toledo.- Lo convoca el Rey Sisenando.
         Fue iniciado el 5 de diciembre bajo la dirección del obispo de Sevilla, "San Isidoro". Se celebró en la iglesia de Santa Leocadia,
construida por orden del anterior rey Suintila. Asistieron sesenta y nueve obispos. Parece que por primera vez asistieron a las
sesiones algunos Viri Illustris pero no firmaron las actas y por tanto no debían tener voz ni voto. Parece que desde entonces su
asistencia se convirtió en costumbre.
El derrocado rey Suintila fue calificado de criminal y se mencionó su iniquidad y su enriquecimiento a costa de los pobres.
 

Año 636.- V Concilio de Toledo.- Lo convoca el Rey Chintila.

         Se inició en la iglesia de Santa Leocadia el 30 de junio, tras un coto interregno en la sucesión de Sisenando.
Asistieron 22 obispos y 2 representados. No asistió el obispo de la Narbonense (antigua provincia en el sureste de Francia) por
desavenencias de tipo político. Todas las decisiones importantes del Concilio fueron de carácter político.

Se apoyó el acceso de Chintila al trono y se pidió una protección especial para el rey y su familia.

 

Año 638.- VI Concilio de Toledo.- Vuelve a convocar el Rey Chintila.
        Se inició el 9 de enero y en él estuvieron presentes cincuenta y tres obispos (más del doble que en el anterior)
El Concilio fue considerado una reunión de los Obispos de Hispania y La Galia.
De los diecinueve cánones del concilio, cuatro estuvieron dedicados a cuestiones políticas, mientras los otros quince se dedicaron
a los judíos, monjes, penitentes, libertos, órdenes sagradas, beneficios y bienes de la Iglesia.
El Concilio restableció a Marciano como Obispo de Écija, de cuya sede fue depuesto su rival Habencio, que le había depuesto
antes mediante intrigas (una primera apelación ya había sido tratada en el IV Concilio).
 
Año 646.- VII Concilio de Toledo.- Lo convoca el Rey Chindasvinto.
        Concilio de Toledo en el Reino Visigodo que comenzó el 18 de octubre, y al que asistieron cuarenta y un Obispos
En el concilio se tocó el tema de la conducta irregular que observaban los ermitaños vagabundos, se decidió que deberían
recluirse en los conventos de su orden para evitar los atropellos que cometían y las quejas a que daban lugar.
El Concilio estableció que los obispos de Galicia no podrían percibir más de dos sueldos por los derechos de visita a cada parroquia
y las iglesias monásticas estarían exentas de pago. En sus visitas anuales el obispo no podría llevar un séquito de más de cincuenta
personas ni permanecer más de un día en cada parroquia.
    
Año 653.- VIII Concilio de Toledo, lo convoca el Rey Recesvinto
       Comenzó sus trabajos el 16 de diciembre del 653 en la Iglesia de los Santos Apóstoles, con asistencia del rey, cincuenta y dos
obispos en persona, diez representados, diez abades, el arcipreste y el primicerio de la catedral.
El concilio decidió también redactar un código legal y que solo los bienes que Chindasvinto hubiera poseído antes de su acceso
al trono debían conservarse como propiedad de su hijo Recesvinto o de sus hermanos, con facultad de libre disposición.
El V Concilio de Toledo había establecido la pena de excomunión a todo el que hablase mal del rey.
Ahora el VIII Concilio, a propuesta de Recesvinto, dispuso que todo noble, eclesiástico o laico, culpable de insultos verbales al rey
perdería la mitad de sus bienes y, además, sufriría el castigo que el rey estimase conveniente.
 
Año 655.- IX Concilio de Toledo, vuelve a convocar el Rey Recesvinto.
         Fue un sínodo de Obispos de la Cartaginesa en el Reino de los Visigodos.
Tuvo lugar entre el 2 y el 24 de noviembre en la Iglesia de Santa María y asistieron dieciséis o diecisiete obispos, seis abades
dos dignatarios y cuatro condes palatinos.
Se aprobó que si un clérigo (desde obispo a subdiácono) tuviera un hijo con una mujer libre o esclava, este hijo se convertiría
perpetuamente en esclavo de la Iglesia en la que servía el padre.
Ningún hombre o mujer liberto eclesiástico podría casarse con un hombre libre (romano o godo); en caso de hacerlo los hijos del
matrimonio serían esclavos de la Iglesia.
Asimismo en dicho Sínodo se estableció que los judíos bautizados deberían pasar las fiestas cristianas en compañía del obispo local
para que éste diera fe de la veracidad de su conversión. La pena por incumplimiento sería de azotes o ayuno, según la edad.
 
Año 656.- X Concilio de Toledo, vuelve a convocar el Rey Recesvinto.
      Se abrió el 1 de diciembre. La asistencia total fue de diecisiete obispos (tres metropolitanos, el de Toledo, Eugenio II,
el de Braga, Fructuoso y el de Sevilla, Fugitivo), más otros cinco obispos que estuvieron representados por vicarios.
Otro canon se hace referencia al alto precio injustificado de las ventas efectuadas por sacerdotes, de esclavos cristianos a los judíos
Los obispos declararon que los clérigos que en el futuro se dedicaran al comercio de esclavos cristianos con los judíos serían
expulsados de la Iglesia.
 
Año 675.- XI Concilio de Toledo, lo convoca el Rey Wamba.
       Concilio de obispos del Reino de los visigodos, iniciado el 7 de noviembre en la Iglesia de Santa María. Asistieron diecisiete 
obispos personalmente y otros dos representados por sus diáconos (los de Segovia y Ergávica o Ercávica o Arcávica).
El concilio trató el tema de los obispos que habían seducido a viudas, hijas, sobrinas y otros parientes de los magnates los cuales
serían destituidos, exiliados y excomulgados hasta unos días antes de morir.  La misma pena se aplicaría a los obispos culpables
de asesinato o de causar heridas con premeditación y alevosía a los nobles palatinos o a mujeres de la alta nobleza o que se valían
de su cargo para venganzas personales por odio o envidia, infligiendo a sus enemigos castigos severos que a veces les causaban
la muerte bajo el pretexto de imponerles penas espirituales.
 
6º.- Año 680.- III De Constantinopla.
         Habiendo subido al trono Constantino IV Pogonato, el papa Agatón, celebra el  III Concilio de Constantinopla cuyas sesiones
duraron desde noviembre del 680 a septiembre del 681.
El Concilio condena el monotelismo y define que en Cristo han de reconocerse «dos voluntades naturales y dos naturales modos de
actuar, indivisos, incambiables, inseparables, inmezclables».
 
Año 681.- XII Concilio de Toledo, lo convoca el Rey Ervigio.
        Concilio de obispos del Reino Visigodo. Se celebró en la iglesia de los Santos Apóstoles del 9 al 25  de enero.
Asistieron treinta y ocho obispos, cuatro abades y quince funcionarios palatinos.
En el concilio el rey solicitó que se revisara el Código de Recesvinto, la revisión se hizo y entró en vigor el 21 de octubre.
Del Código se suprimieron las leyes que castigaban a quienes causaban graves daños a sus esclavos.
Y en general disminuyó notablemente los castigos a los que estaban sometidos los nobles y aseguró sus privilegios.
 
Año 683.- XIII Concilio de Toledo, vuelve a convocar el Rey Ervigio.
        Fue una reunión de Obispos del Reino Visigodo del 4 al 13 de noviembre en la Iglesia de los Santos Apóstoles.
Asisten setenta y siete Obispos, cinco abades, tres dignatarios catedralicios y veintiséis funcionarios palatinos.
El rey Ervigio pide a los obispos el perdón y la rehabilitación de los rebeldes del 673 contra Wamba.
Los Obispos acceden a restablecer en sus cargos y posición a los nobles rebelados y a sus descendientes.
Este perdón se hará extensivo a todos aquellos que han caído en desgracia por iguales motivos desde los tiempos de Chintila,
cuarenta años antes.
El concilio establece una serie de disposiciones destinadas a favorecer al clero y la nobleza ambos tendrán derecho a no ser
encarcelados, así como a ser juzgados por sus iguales.   Los Obispos condenan las confesiones forzadas, restableciendo la
necesidad de juicio sin tortura para establecer la culpabilidad.
 
Año 684.- XIV Concilio de Toledo, vuelve a convocar el Rey Ervigio. Fue un concilio de obispos del Reino Visigodo.
       El Sínodo se celebró del 4 al 20 de noviembre del 684.
Asistieron todos los Obispos de la Cartaginense y los metropolitanos de las otras provincias, y además un
obispo de la Tarraconense, otro de la Narbonense y otro de Galicia.
Poco después de clausurarse el XIII Concilio, llegó a la ciudad un enviado del Papa León II con sendas cartas
para el rey, para el conde Simplicio, para todos los Obispos y para el metropolitano, en las cuales invitaba a
reconocer las resoluciones del III Concilio constantinopolitano que había condenado el monotelismo.
 
Año 688.- XV Concilio de Toledo, lo convoca el Rey Egica.
        Concilio de obispos de la Iglesia católica del Reino de los Visigodos. Se inició el 11 de mayo en la Iglesia de los Santos  
Apóstoles. Asistieron sesenta y seis obispos (incluidos los obispos metropolitanos) ocho abades, tres dignatarios catedralicios, y
veintiséis altos funcionarios palatinos.
La principal razón del Concilio era que el rey Égica había prestado a su suegro el juramento de defender la familia real y la justicia
al pueblo, y consideraba tal deber incompatible por ser necesario reponer a los ciudadanos de las usurpaciones del anterior monarca
por lo que pedía la liberación del juramento.
 
Año 693.- XVI Con cilio de Toledo, Vuelve a convocar el Rey Egica.
        Fue convocado por el rey Égica para deslegitimar y abortar la sublevación de Sunifrido.
Celebrado del 25 de abril al 2 de mayo, las sesiones se desarrollaron en la Iglesia de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo en la Vega
Baja de Toledo.
Asistieron sesenta y dos obispos (los de la región Narbonense, situada en el suroeste de Francia que entonces pertenecía al reino
visigodo, no pudieron asistir a causa de una epidemia que asolaba la provincia), cinco abades y seis condes palatinos.
Se aprobaron 11 cánones. En ellos se trató de los judíos; la idolatría pagana; la sodomía; el suicidio; los tributos que los obispos
pueden exigir a las parroquias; la realización de reparaciones en ellas; la agregación a otra parroquia de las que tengan menos de
diez esclavos; la elaboración del pan de la misa; la protección a la familia del rey; la excomunión y destierro del obispo conspirador
Sisberto y su substitución; y el castigo a quienes violen el juramento de fidelidad al rey.
 
Año 694.- XVII Concilio de Toledo, vuelve a convocar el Rey Egica.
        Concilio de obispos del Reino de los Visigodos en España.
Insatisfecho el rey Égica con las decisiones del Concilio anterior contra los judíos y de la falta de entusiasmo de los obispos,
convocó uno nuevo que se inició el 9 de noviembre en la Iglesia de Santa Leocadia, se desconoce los asistentes.
Égica aludía a su piedad para con los judíos y exhibía como prueba que les había permitido conservar sus esclavos cristianos si ellos
se convertían al cristianismo.
 
Año 702.- XVIII Concilio de Toledo, lo convoca el Rey Witiza.
        Último de los Concilios de Toledo convocado en la Hispania visigoda antes de la conquista musulmana y quizás, el último  
del Siglo de los Concilios.
Las actas de este concilio están perdidas desde siempre, por lo cual se desconoce la fecha exacta de su celebración, los prelados que
participaron y las cuestiones tratadas. (Ver el reinado de Witiza en 702 y probablemente se explique por que no aparecen las actas).
 
Año 787.- II De Nicea.
        Fue convocado por Irene, madre del emperador Constantino VI.- Considerado el 7º concilio ecuménico de la Iglesia Católica.
El concilio fue convocado a raíz de la controversia iconoclasta iniciada por el emperador León III el Isáurico en el 726.
El concilio definió que la verdadera adoración sólo corresponde a Dios; pero que las imágenes del Salvador, de la Virgen, de los
Ángeles y de los Santos pueden ser veneradas y que era legitimo honrarlas con la ofrenda de incienso y de luces como fue piadosa
costumbre de los antiguos, por que el que adora a una imagen adora a la persona que ella representa.
 
Año 869.- IV De Constantinopla.- Considerado el 8º concilio ecuménico de la Iglesia Católica.
        Fue convocado por el emperador bizantino Basilio I el Macedonio en 869, y finaliza en 870, se celebró en Santa Sofía.
El tema principal fue condenar y deponer al Patriarca de Constantinopla Focio. Estaba en Roma de papa Adriano II.
Focio estuvo presente en las sesiones quinta y séptima y no quiso reconocer su culpabilidad.
Nuevamente se condenó el iconoclasmo y se proclamó el carácter primacial del obispo de Roma.
De esta manera se rompía el acercamiento entre las Iglesias de Oriente y Occidente.
Focio murió desterrado y en el olvido. Actualmente es venerado como santo en la Iglesia Oriental. El cisma había comenzado.
 
Año 1123.- De Letrán.- Considerado el 9º concilio ecuménico de la Iglesia Católica.
        Convocado por el papa Calixto II en sesiones del 18 de marzo y el 11 de abril y se celebra en la iglesia de San Juan de Letrán.
Se prohíbe el matrimonio a los sacerdotes, diáconos, subdiáconos, y monjes.
Les prohíbe mantener concubinas y la permanencia en sus casas de cualquier mujer diferente a las admitidas por antiguos cánones.
Los matrimonios en vigor de los clérigos son nulos de pleno derecho, y los que los hubiesen oficiado son declarados pecadores.
 
Año 1139.- II de Letrán.- Considerado el 10º concilio ecuménico de la Iglesia Católica.
          Se celebró en Roma, en la Basílica de San Juan de Letrán, en sesiones entre el 4 y el 11 de abril y fue convocado por el papa
Inocencio II.- Asistieron alrededor de mil participantes que promulgaron treinta cánones, decretándose entre otros:
La condena y persecución de los matrimonios y concubinatos de los sacerdotes, diáconos, subdiáconos, monjes y monjas.
y la prohibición a las monjas de cantar el Oficio Divino en un mismo coro con los monjes o canónigos.
Prohibió que los monjes se dedicaran al estudio de materias profanas como el Derecho o la Medicina.
 
Año 1179.- III De Letrán.- Considerado el 11º concilio ecuménico de la Iglesia Católica.
         Promovido por Alejandro III, tuvo como sede la Basílica de San Juan de Letrán, y se celebró en tres sesiones los días 5, 7 y 19
de marzo, intervinieron cerca de 400 obispos y un gran número de abades y dignatarios eclesiásticos, se promulgaron 27 cánones.
La revocación a las órdenes militares de los Templarios y de los Hospitalarios de la observación de regulaciones canónicas.
La prohibición a los clérigos de que recibieran a las mujeres en sus casas, o para frecuentar los monasterios de monjas, es decir
prohibición del nicolaísmo.
 
Año 1215.- IV De Letrán.- Considerado el 12º concilio ecuménico de la Iglesia Católica.
       Convocado y presidido por el Papa Inocencio III, Comenzó el 11 de noviembre prolongándose sus sesiones hasta el 30 de
noviembre de 1216.
Inocencio III se encontró rodeado por 71 patriarcas y metropolitanos, incluyendo los patriarcas de Constantinopla y Jerusalén;
412 obispos y 900 abades y priores. Los Patriarcas de Antioquía y Alejandría fueron representados por delegados.
Aparecieron enviados del emperador Federico II y de Enrique, emperador latino de Constantinopla, de los reyes de Francia,
Inglaterra, Aragón, Hungría, Chipre , Jerusalén y otros príncipes.
Canon 22: Antes de recetar para los enfermos, los médicos estarán obligados bajo pena de exclusión de la Iglesia, exhortar a los
pacientes a que llamen a un sacerdote para que se preparen para su bienestar espiritual.
 
Año 1245.- I De Lyon.- (Francia).- Considerado el 13º concilio ecuménico de la Iglesia Católica.
         Fue convocado por el papa Inocencio IV y comenzó el 28 de junio y finalizó el 17 de julio, asistieron 250 cardenales.
El principal objeto del conclave fue deponer a Federico II de sus títulos de rey y emperador, acusándolo de usurpador de los bienes
y opresor de la Iglesia Católica.
Se excomulgó a Sancho II, Rey de Portugal,
Se decretó el sombrero rojo como propio de la vestimenta de los cardenales.
Año 1274.- II De Lyon.- Considerado el 14º concilio ecuménico de la Iglesia Católica y el 6º de occidente.
          Convocado en 1272 por el papa Gregorio X, el concilio se desarrolló en seis sesiones del 7 de mayo al 17 de julio de 1274.
Asistieron unos quinientos obispos, sesenta abades y más de mil prelados o sus procuradores entre los que destacaron San
Buenaventura que falleció durante las sesiones. En cambio, no pudo intervenir Santo Tomás de Aquino que falleció cuando se
dirigía al concilio.
Los temas principales que fueron tratados en el concilio hicieron referencia a la conquista de Tierra Santa, la unión con la Iglesia
ortodoxa y el sistema de elección papal.
 
Año 1311.- De Vienne.- (Francia).-C onsiderado el XV concilio ecuménico de la Iglesia Católica, y el 7º de Occidente.
          Convocado y presidido por el papa aviñonés Clemente V, se celebra en la catedral de San Mauricio, entre el 16 de octubre de
1311 y el 6 de mayo de 1312.
Convocado en principio para tratar el “problema” de los Templarios, el rescate de Tierra Santa y la reforma de la Iglesia.
Asisten 20 Cardenales, 122 Obispos y 38 Abades.
 
Año 1409.- de Pisa.
          Este concilio no es reconocido por la Iglesia católica en la lista de concilios ecuménicos.
La reunión se celebró el 25 de marzo en la catedral, y congregó a 4 Patriarcas, 22 cardenales, 80 obispos y 87 teólogos, con la intención
de poner fin a la división que desde hacía treinta años afectaba a la Iglesia católica.
Período conocido con el nombre de Cisma de Occidente.
El concilio depone a los papas Gregorio XII de Roma y Benedicto XIII de Aviñón, y seguido de un cónclave, los cardenales eligen a
Alejandro V, dando paso a lo que los contemporáneos llamaban el maldito trinomio.
 
Año 1414.- De Constanza.-(Alemania).- Considerado el XVI concilio ecuménico de la Iglesia Católica, y el 8º de Occidente.
          Fue un concilio ecuménico de la Iglesia católica, convocado por Segismundo de Luxemburgo, emperador germánico y el
antipapa​ Juan XXIII. La reunión se llevó a cabo del 5 de noviembre de 1414 hasta el 22 de abril de 1418.
Sus principales objetivos fueron: acabar con el Gran Cisma de Occidente y estudiar la reforma de la Iglesia, aunque se tomaron otras decisiones, como la condena de Juan Huss.
 
Año 1438.- De Ferrara.- Florencia. 1438-1442.
          También conocido como Concilio de Basilea-Ferrara-Florencia o Concilio de Florencia
Convocado por el Papa Martín V y presidido por Eugenio IV.- Asistieron 117 obispos latinos y 37 griegos.
Se inició en Basilea en 1431, desde donde se trasladó a Ferrara en 1438 y al año siguiente a Florencia donde finalizaría en 1445.
Está considerado por la Iglesia católica como el XVII Concilio Ecuménico, y el 9º de los celebrados en Occidente.
El Concilio se mantuvo reunido y rebelde al papa en la ciudad de Basilea, llegando a deponer al Papa Eugenio IV y elegir al antipapa 
Félix V.
 
Año 1512.- V De Letrán.- 1512-1517.- Considerado el XVIII concilio ecuménico de la Iglesia Católica, y el 10º de Occidente.
          Se celebró la Basílica de San Juan de Letrán, se desarrolló en doce sesiones entre el 3 de mayo de 1512 y el 16 de marzo de 1517.
Condena del cismático concilio de Pisa y el conciliarismo. Reforma de la Iglesia.
Promulgó en uno de sus cánones:  La obligación de que toda obra impresa sea autorizada por la Iglesia. Esta censura previa se
traducirá, en 1559, en la creación del Index Librorum Prohibitorum
 
Año 1545.- De Trento. 1545-1563.-Considerado el XIX concilio ecuménico de la Iglesia Católica, y el 11º de Occidente.
          Pablo III lo convocó en Trento (Italia) el 13 de diciembre de 1545, que trazó los alineamientos de las reformas católicas (luego
conocidas como Contrarreforma).
En la primera sesión se contó con la presencia de 25 obispos y 5 superiores generales de órdenes religiosas.
Las reuniones, que sumaron en total 25, con suspensiones esporádicas, se prolongaron hasta el 4 de diciembre de 1563.
Se reinstauró la práctica de la Inquisición, que había surgido en el siglo XIII, para depurar a Francia de los herejes albigenses.
Ya restablecida en España desde el año 1478, se propagó por varios países europeos bajo la denominación de Santo Oficio.
El protestantismo debió soportar la Inquisición en varios países, pero fue principalmente efectiva para con España, Italia y Portugal.
 
Año 1869.- Vaticano I. 1869-1870.- Considerado el XX concilio ecuménico de la Iglesia Católica, y el 12º de Occidente.
          El Vaticano I se celebró en la Basílica de San Pedro en Roma. Los trabajos del concilio comenzaron el 8 de diciembre.  
Participaron 774 padres conciliares, pertenecientes a treinta naciones. Fueron invitados los obispos ortodoxos y las Iglesias reformadas,
pero unánimemente rechazaron la invitación.
A diferencia de los concilios generales anteriores, los jefes de Estado no fueron invitados a participar.
 
Año 1962.- Vaticano II. 1962-1965.-Considerado el XXI concilio ecuménico de la Iglesia Católica, y el 13º de Occidente.
          Fue convocado por el papa Juan XXIII, quien lo anunció el 25 de enero de 1959.
El Concilio constó de cuatro sesiones: la primera de ellas fue presidida por el mismo papa en el otoño de 1962.
El Papa no pudo concluir este Concilio ya que falleció un año después, (el 3 de junio de 1963).
Las otras tres etapas fueron convocadas y presididas por su sucesor, el papa Pablo VI, hasta su clausura en 1965.
Fue el Concilio que contó con mayor y más diversa representación de lenguas y etnias, con una media de asistencia de unos dos mil
padres conciliares procedentes de todas las partes del mundo.- La lengua oficial del Concilio fue el latín.
Asistieron además miembros de otras confesiones religiosas cristianas.